Hace un par de semanas,
Sonia y yo fuimos a casa de
Chelo para que nos enseñara a hacer esta preciosa gallina para guardar las innumerables bolsas de la compra que todas almacenamos en casa.
Pasamos un rato estupendo, se nos hizo tardísimo y quedamos en terminarla en casa. Aunque no le quedaba casi nada, yo me empeñé en ponerle una puntillita alrededor del mandil, pero cuando estaba casi terminada no me gustó y la tuve que deshacer.
El caso es que hasta la semana pasada no pude acabarla, pero nunca es tarde si la dicha es buena, y yo estoy encantada con el resultado.

Chelo, muchísimas gracias por tu ayuda. Contigo es muy fácil aprender.
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