Llevamos un mes sin coger la aguja: entre celebraciones familiares, viajes, cumpleaños y demás.... no hacemos nada, pero este próximo viernes rompemos la tendencia y algo haremos.
Llevamos un mes sin coger la aguja: entre celebraciones familiares, viajes, cumpleaños y demás.... no hacemos nada, pero este próximo viernes rompemos la tendencia y algo haremos.

Tuve un pequeño problema con las telas porque cuando tenía la manta ya preparada, pensé que dada la cercanía del cumpleaños de Bea, bien podía hacerle un cojín-almohada a juego con la manta. Pasé por una tienda de tejidos donde suelo comprar telas, y para mi sorpresa encontré las mismas telas que una semana antes había comprado en una tienda de patchwork para la manta, pero con una gran diferencia........... EL PRECIO ¡¡¡¡. En la tienda de patchwork me costaron TRES VECES MÁS CARAS¡¡¡¡¡. Las mismas telas, os lo aseguro. Una pena.
En fin, vamos a lo alegre. Mi sobrina encantada con su manta. Me dio un abrazo tan grande y tan profundo que hizo que todo haya merecido la pena. Me dijo: " Ay, tía Ana, ya sabía yo que ibas a regalarme algo así". Es una preciosidad de niña. Y el abrazo me supo a gloria.
Como ya te bordé, mi querida Bea, deseo que bajo esa manta tengas sueños muy, muy felices porque está bordada con mucho amor.
Aparte de lo limpio y pulcro que está el restaurante, de lo buenos que están sus bocadillos hechos con un pan delicioso, y del servicio............. tienen una tienda de regalos que es un auténtico regalo para la vista.
La última vez que pasé, encontré esta cocina de carbón como las que teníamos antiguamente. Es de hierro y me trajo muchos recuerdos de mi infancia. No pude resistirme; además era la última que les quedaba y parace ser que no creen que encontrarán más cosas de este tipo porque los artesanos se van retirando y nadie ocupa su puesto.
Otro día que vuelva, pasaré por la bodega en la que según me ha dicho el dueño, su mujer tiene muchas más cosas bonitas.



También nos enseñó unas toallas que está preparando con una cenefa muy bonita. Yo llevé una toalla que había terminado hace poco con una cenefa de corazones en rosa, y una puntilla.

En vista del resultado, no será la única que haga.
Gracias, Esther.
Bueno, ya sabéis cómo es esto de la celebración de los cumpleaños: muchas risas, más risas, fotos y......... regalos hechos pensando en la homenajeada.
Mi querida Chelo me regaló una vaca guardabolsas y unas puntillas para mi fondo de armario. La vaca, que se llama Juli, ya está colgada en mi cocina luciendo su lindo vestido. ¿No es una preciosidad?


Julia me sorprendió con una funda para un album que yo le había dejado. No me lo esperaba. También me regaló unas tijeras (ella tiene una colección fantástica; así como de dedales) con una funda para guardarlas hecha en petit point, unos botones con una casita y árboles, una preciosa bandeja con una máquina de escribir y una tela de árboles muy, muy bonita.


Yo iba de asombro en asombro. Mirad lo que hizo Gloria para mí: una bolsa en redwork primorosamente bordada, un corazón de fieltro y un bolsito que al principio no sabía muy bien lo que era. Resultó ser una bolsa plegable para llevar en el bolso. Es preciosa, y ya todas nos hemos apuntado para hacer una igual.


Anais me regaló un cestito de mimbre con unas telas preciosas (ella es una auténtica experta en hacerse con telas especialmente bonitas). Las de lunares me gustaron mucho, pero la vintage con escenas de colegio..................... Ummmmmmmm sé de una persona a la que le encantaría esta tela ¿verdad Mª Jesús?. Tengo que encontrar un proyecto que le saque todo el partido posible.


Desde Argentina, mi queridísima Aldi me hizo llegar esta bonita revista para hacer muñecos, y una vaca muy simpática.



De manos de Sylvie, recibí esta funda rellena de arroz para calentar en el microondas y relajar el cuello. Vaya telas ¿verdad?. Me gustan muchísimo: tan delicadas, tan bonitas.
La bolsa venía acompañada de unos bolillos que encontró en un anticuario y que estaban enrollados en una finas puntillas (para mi colección), y un marco para el cual ya tengo pensado un bordado.

Marijose, que es una artista del acolchado bordó para mí este cojín. Las ovejas están de lujo: hechas todas con nudo francés, lo que les da un volumen especial. Ella sabe que me gustan las casas y los paisajes de campo.

También me hizo este maniquí para colgar mis collares.



Y por último, la sorpresa del día que nos puso a más de una un nudo en la garganta.
