El 27 de noviembre nos reunimos como todos los viernes, pero esta vez no cosimos nada. Celebrábamos el cumpleaños de Esther y nuestro amigo invisible.
Para no tener que preocuparnos de nada encargamos la cena; así que en cuanto estuvimos ya todas comenzamos a repartirnos los regalos.
Mi amiga invisible fue
Chelo, y dice que cuando lo supo no tuvo que pensar mucho qué regalarme: esta preciosa vaca. ¡¡¡ Me encanta ¡¡¡¡.

La vaca vino acompañada de este pinkeep de Tralalá, bordado en una tela brillante preciosa.

Y cómo no.........................¡¡¡ Un arbolito de navidad para mi colección ¡¡¡¡¡

Os podéis imaginar qué contenta me fui a casa.
Por otro lado, a mí me tocó ser la amiga invisible de
Sonia. También lo tuve muy fácil porque le encantan las matrioskas y las vainicas.




Le gustaron mucho los regalos; y yo los bordé con mucho cariño. Sobre todo las vainicas porque sé que no tenía ninguna.
Os recomiendo visitar el blog de
Chelo si queréis ver los demás regalo de la cena, y la magnífica crónica que ha hecho sobre esa noche.