martes, 8 de diciembre de 2009

Hilo, vainicas y puntillas en toallas

El otro día pasó a verme Mónica, una gran amiga y compañera del trabajo.
Me traía una toalla que perteneció a su bisabuelo y a la que ella le había bordado unas vainicas. No sabéis la ilusión que me hizo........ no sólo por el placer de tocar esa obra de arte sino porque gracias a Mónica pude saber cuál era la famosa vainica de los frailes amarrados que tanto le gustaba a mi madre.




Una belleza ¿verdad?. En la siguiente foto podéis apreciar con más detalle las vainicas que ella bordó.



No me dio tiempo de enseñarle mi propio tesoro. Con la funda de una almohada que perteneció a mi tatarabuela, mi madre me hizo una toalla. Respetando el bordado de la inicial y la puntilla; ella me bordó unas vainicas. El resultado espectacular.




La guardo como un verdadero tesoro. Primero porque es un recuerdo de familia, y principalmente porque mi madre la hizo pensando en mí y sabiendo lo que me gustan estas cosas.
Por cierto, la vainica de los frailes amarrados es la del medio.



Aquí reflejados nuestros antepasados: los de Mónica y los míos. Muchos años después de haber vivido, y sin conocerse, los dos reunidos gracias a sus descendientes.

Viendo esta fotografía es cuando más valor cobra el texto que tengo puesto en el lateral de miblog y que tan amablemente me ha cedido mi amiga Lisette.


5 comentarios:

Esther dijo...

Joyas. Que maravilla.

María dijo...

¡¡Son preciosas! Un tesoro.

Anais dijo...

Al natural son muchísimo más bonitas. Son una joya, como dice Esther.

SOGAMAR dijo...

Qué obras de arte. Me encantan.

EL RINCON DE CHELO dijo...

Es una joya!!!

Chelo